Ordenando el armario, ordenando tu vida

Este post es un fragmento de mi libro La magia en ti. Os lo traigo aquí porque el minimalismo exterior e interior es para mí uno de los pilares fundamentales del crecimiento personal en los que baso todos los procesos de acompañamiento. Con el texto, te quiero hacer llegar lo que para mí supuso iniciar un proceso intenso de orden y te mostraré después cómo puedes hacerlo tú también paso a paso con una propuesta muy muy interesante y transformadora hacia esta filosofía que cambiará tu vida para siempre. Ahí va…

Una de las cosas más chulas del máster de desarrollo personal fueron las tareas semanales. Cada semana tocaba algo nuevo, y la primera semana fue ordenar.

Pues sí, eso, ordenar, así como suena, pero distinto a lo acostumbrado. No se trataba de ordenar sin más como se hace cada dos días, una vez a la semana o una vez al mes o al año, sino de
ordenar, filtrar, seleccionar, quedarte con lo mínimo, con lo necesario.

¿Qué tiene que ver un máster de desarrollo
personal con hacer la limpieza?

Pues ¡mucho! ¡Todo!

Te lanzas a la aventura de meterte a tope para desprenderte de
antiguas creencias, adquirir otras nuevas, crear nuevos hábitos, otras perspectivas y crecer interiormente, y para todo eso necesitas espacio, claridad, hueco, deshacerte de lo antiguo y dejar sitio
a lo nuevo.

¿Cómo va a entrar algo en tu vida si no le haces hueco?

Haz hueco en tu vida para que pueda entrar algo nuevo.

«¡Qué suerte!», pensé, ya que en verano me había leído el libro de Marie Kondo La magia del orden, que me revolucionó por completo.

Tras las vacaciones llegué desde Alicante a mi casa de Múnich y lo primero que hice fue vaciar mis dos armarios, llenar un montón de bolsas y ocupar solo un armario, ¡todo doblado al estilo militar! Lo mejor de todo es que han pasado cinco meses y el armario sigue ordenado,  impresionante! ¡No me había pasado en mi vida! Tuve la motivación de hacer lo mismo con toda la casa, y yo no soy de guardar, pero a pesar de eso he llenado un par de maleteros para tirar y regalar.

Se trata de trabajar el desapego, ¡gran palabreja! De desapegarse de las cosas materiales. No nos damos cuenta, pero nos movemos con una gran mochila emocional sin percibirlo. Es por eso que nos sentimos tan bien en los viajes, en los hoteles en los que no hay nada, solo una maleta con lo indispensable, y somos
felices, nos sentimos ligeros.

Tuve varios momentos difíciles con esto del desapego. Uno de ellos fue el de «Cris tira los trabajos de primaria de su hijo de nueve años». Estuve todo el día con esa imagen en la cabeza, a cámara lenta y sin sonido. Me repetía interiormente: «Ya tuvieron su función, si acumulas los de cada año ¡ni se van a poder mover en su habitación!».

Me costó sacar juguetes y mil aparejos de la habitación de los niños, ¡qué agobio! La clave para mí fue pensar en su progreso: quiero enseñarles a vivir en el ahora, que no se queden enganchados en el pasado, que no vivan atados a cosas materiales, que no dependan de nada y que no sientan miedo a desprenderse de nada porque la vida les dará todo lo que necesiten. La vida es abundante y no querer desprenderse de algo es síntoma de escasez, de miedo a que te vaya a faltar más adelante.

Hubo otro momento clave, que en realidad llevaba agobiándome varios meses. Tenía unos recuerdos de un posible amor, un «intento
de» tras una etapa de «no hombres». Un amor que se fue tan rápido como había venido, tras agitarme fuerte el corazón. Había tenido
empaquetados en mi armario esos recuerdos, con la intención de dárselos algún día, que es una manera de no dejar ir. Pues ahí se fueron fríamente a la basura, sin más, no podía ni creerme lo que acababa
de hacer. Y sí, su recuerdo seguirá en mi interior y pensaré en él cuando yo lo decida, no cada vez que vea el paquete en mi armario.

Todo lo que tenemos en casa tiene una energía, unas vibraciones nos produce unos sentimientos determinados. Observa qué cosas te transportan a momentos tristes que te restan energía y deshazte de ellas. Vive en el AHORA y haz que tus cosas te ayuden a disfrutarlo.

Cuando hagas hueco en tu casa, sentirás cada vez más ligereza emocional. ¡Haz la prueba!, te darás cuenta de lo poco que necesitas
para llevar un día a día relajado y pleno; te sentirás más libre. Emplearás el tiempo en cosas mucho más importantes que ordenar o mover cosas de un sitio a otro.

Hasta ahí el fragmento de mi libro.  Quiero invitarte a que dejes espacio para la magia. Porque nuestro mundo exterior es un reflejo de nuestro mundo interior. Cuando ordeno mi casa, me ordeno por dentro.

Por eso quiero recomendarte el curso Ordena tu casa para ordenar tu vida de una persona a la que admiro mucho por su coherencia. Se llama Lucía Terol, de SencillezPlena.com. Se formó con Marie Kondo y es una de las primeras personas que introdujo el minimalismo en España. Haz click en la imagen de aquí abajo para ver toda la información sobre su curso. Y si te animas, me encantará conocer tu antes y después! ¡A por ello!

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