ordenando el armario…ordenando mi vida
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24 enero, 2017
Montañas grandes…pasitos pequenyos

Hoy me ha pasado algo curioso… ha sido por la mañana, nos hemos levantado antes porque Otto todavía no había hecho los deberes y quería hacerlos antes de ir a clase. Se ha sentado a la mesa con su cuaderno de mate y el libro lleno de ejercicios. Una hora por delante antes de empezar a vestirnos y desayunar, una hora!!  los deberes de un niño de 8 años, más o menos en media hora deberían estar hechos… eso dicen… y bueno, si se trabaja de un tirón, concentrado y sabiendo a la primera lo que tienes que escribir, puede que se cumpla ese tiempo, pero entonces ese niño no tiene nada de niño…ehmmm … pues Otto miraba su cuadernillo, miraba y miraba y resoplaba… “una hora mamá, es imposible!!!” se echaba las manos a la cabeza y cada vez estaba más frustrado…

te suena ese sentimiento? llegas a la oficina, o antes de llegar, sabes todo lo que te espera, antes de empezar quieres haberlo acabado y si puedes irte antes a casa pues no veas! pero es tanto que no sabes ni por dónde empezar, agobio, frustración y ganas de escapar…  o a lo mejor ante un examen, o una presentación, o al llegar a casa tras un largo día y toda la casa bajo los efectos extraños de una explosión…por dónde empezar? es demasiado…quizás ni merece la pena empezar…

volviendo a esta mañana con otto… “una hora mamá, es imposible!!!”

si eres mamá o papá esto te suena fijo… se le puede poner musiquilla de peli de terror de fondo…

yo pensando, ufff…a ver…ya no tiene ganas, qué bien empieza el día, nos va a pillar el toro…

STOP!!…vocecita cállate, que los niños lo perciben todo, si tú no confías en que esto es posible,  de qué le vas a convencer a otto… ay ay ay… rebobinemos….

“otto, a ver… qué ejercicios tienes que hacer? enséñamelos…”

– “miraaaaa mamaaaa, miraaaaaaaa…. 3b, c, 4 b, 5 c, d”

“mira otto” suelo decirle… “deja de pensar en lo que tienes que hacer y simplemente ponte a hacerlo, ya habrías terminado…. ”

de repente llegó el momento “señal”, ese momento en el que me miro desde la posición del observador y se ilumina una bombillita en mi cabeza…

se trata de dar pasos pequeños para avanzar, pero lo que otto está viendo es una montaña tan grande ante él que no ve el final del camino y eso desespera mucho…

PASITOS… éso es, si le muestro cuántos pasitos le hacen falta para llegar al final, de repente ya no será una montaña, será sólo un camino con principio y fin ante sus ojos…

“Otto, 5 ejercicios… vamos a darles 5 min a cada uno… empiezas con el 3b de 6:30-6:35, con el 3c de 6:35-6:40…  a las 6:55 has terminado…” solía hacerme estos planes cuando era pequeña con los deberes, me programaba descansos entre asignaturas incluso, y recuerdo que me sentía muy bien al cumplir mis metas, con el tiempo, me doy cuenta que perdí este hábito…

Este planteamiento pareció darle una inyección de energía a otto y de repente ya no oí nada hasta las 6:50… ya está, hechos! con 5 minutos de sobra y una gran cara de satisfacción…

momento mágico…llegó…

claro!! eso es… mi saturación, mi sensación de no avanzar, ese camino interminable, tantos libros por leer, no veo el final, esa sensación…este Máster se me hace grande… PASITOS, se trata de definir pasitos, que parecen minúsculos y forman el camino grande. Las pequeñas cosas…importan y son las más valiosas. Sí, lo habrás leído mil veces, oído…cinco mil, pero ha hecho “click” en tu interior?

para el día a día, una agenda, en papel, ha sido mi primer pasito, y el hecho de tenerla en la mano, me ha quitado una mochila de la espalda…aquí va a a estar mi camino de pasitos, en mi mano y me da igual que cada pasito sea de cinco minutos.

Si defines un tiempo para cada tarea te fuerzas a realizarla en ese tiempo y automáticamente, te fuerzas a concentrarte y a terminarla. Pones el foco y lo demás no importa, se queda apartado. El efecto es totalmente opuesto a tener todo el día para realizar algo, en la mayoría de los casos puede ocurrir que acabe el día sin haberlo hecho, por tener demasiado margen, demasiadas opciones, falta de foco. Si defines un tiempo a cada tarea, incluso dividiéndola en partes más pequeñas ves el principio y el final del “todo”, se hace concreto y pierde la inmensidad inalcanzable que satura nuestra mente.

Gracias Otto, por esos pies pequeñitos que recorren montañas <3

 

 

 

 

 

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